Mis entrañas repiten tu soledad
como un disparo directo al corazón,
junto a aquel puñetazo que tanto deseé que me diesen.
Sentado de brazos cruzados
sabiendo de sobra que mis palabras no llegaran a ningún lugar
me repito,
hasta donde estuve dispuesto a llegar?
Estas contradicciones me hicieron mas vulnerable
como una hoja caduca de un árbol
que nunca llega a tocar el suelo
y el viento la lleva hacia otro ningún lugar.
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