Imagino un bosque, lleno de arboles y sonidos de animales, lleno de luz y con esa sensación de mágico.
Imagino a mi mismo, con mi zapatillas a medio romper, con mi cámara y una vieja camisa de cuadros desgarrada.
Imagino comiendo una especie de ensalada en un "tapper" que no sabré donde meter luego, con un tenedor de plástico.
Imagino estando solo, con esas sensaciones de pensar cuando vuelvas a casa, tumbándote en tu cómoda cama bien hecha.
Imagino a lo alto de un árbol un nido, un pedazo de pastel caído sobre mi y una casa echando humo.
Imagino abrir la puerta y ver un cuerpo tirado, una bella mujer y un gran charco de sangre.
Imagino que veo una especie de pelos agrisados, un olor como a viejo y una especie de cuadro que quedo ladeado.
Imagino el dolor, sufrimiento y la poca delicadeza del quien hizo todo aquello.
Imagino la portada del periódico de mañana, "Mujer joven allada muerta en una cabaña en la montaña".
Imagino a su familia, a sus amigos y la vida que ya no podrá contar.
Imagino callado, pensativo y desgraciadamente motivado para escribir algo.
Imagino que ese día tan "perfecto" y tranquilo se ha convertido en todo lo opuesto.
Imagino en la ducha dejando caer una y otra vez el agua sobre mi, con esa sensacion de no sentirte limpio del todo.
Imagino inquieto mientras ceno con mis "padres".
Imagino que imagino demasiado.
Y llegado al punto imagino que todo esto no lo escribí yó, tan solo lo leí del periódico de la mañana y solo me quise hacer el interesante.
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